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jueves, 1 de diciembre de 2016

Crónica: ¡El gran Tony Alvarado!


Tony Alvarado, recibió el premio del goleador de la División de Honor de Futsal. 
Apareció Tony Alvarado, el dueño de todo arco habido y por haber, el que a lo largo del torneo anotó 31 goles. ¿Mejor registro?, imposible. Es un tipo de barrio, tiene ese aura de que la calle lo hizo y ahí aprendió que es jugar al ras, al pase corto, a anotar esos goles magistrales que esta temporada le perteneció a AFA Rímac.

Tony Alvarado fue fundamental no solo en la temporada regular sino también en el partido por el tercer lugar, fue como el héroe sin capa que aparece cuando más lo necesitan. El día 29 de noviembre apareció como la figura en un gran partido lleno de emociones, sensaciones de alegría por un lado y tristeza por otro, un partido con roces dentro del campo, y lo más importante: goles. Aquí es donde aparece el gran jugador que es Alvarado, el chico de barrio, el talentoso de la cuadra que supo despegar en un equipo de futsal. Tiene ya unos años dentro de este deporte y mal no lo hace, conoce su juego, se conoce a sí mismo. 

Tony entraba a la cancha tranquilo con ya 27 goles en la espalda, nada mal para un jugador de futsal. El partido se daba en principio de manera neutral pero apareció pues, apareció el goleador, el hombre-gol. La jugada partía tranquila y por el lado izquierdo del arco sur del Coliseo de la Villa Deportiva Nacional, estaba Tony Alvarado junto al mejor amigo de un jugador de futsal: el balón. Solos, sin ángulo, con pocas opciones de gol pero con muchas ganas de que ese balón entrase. Se dio el remate y, damas y caballeros, se dio el gol. El primero de la noche, el gol que abrió el telón para semejante actuación que deslumbrará Tony Alvarado. Un golazo, de esos que piensas que no ingresará y que te sorprende. Un gol que retó a la gravedad. 

El segundo gol fue un calco similar del primero, ya no era casual un gol así. Tony Alvarado, el chico del aura callejero vino a demostrar que está en su mejor momento y dio el segundo gol a favor de AFA Rímac, el partido no llegaba a los 10 minutos pero él ya se hacía presente. Tony ya se mostraba con la confianza que sería una gran noche, ya se mostraba más suelto y se mostró con goles también. Y porque dos tantos no bastaban, llegó el triplete. 

Solito, en un solo tiempo marcó 3 tantos, tres tantos merecidos por Tony Alvarado que estaba realizando un gran partido y merecido para AFA Rímac que pudo controlar y atacar a la Universidad de Ciencias y Humanidades (UCH). Merecido 3 a 0 que daba cátedra de buen juego a un equipo apagado como se mostró la UCH. Y porque el rival también juega, esa noche se mostró opaco en el primer tiempo. El gol de Tony llega con una salida del arquero de UCH, esolo quedaba el balón y el arquero. Solos, como si el mundo se detuviese ahí. Alvaradi con la cabeza fría, pensando en su familia, sus seres queridos y el público que se dio cita en el Coliseo llegó a anotar el tercer gol. Un pie sutil para eludir al arquero, solo ante el arco pues el arquero estaba abatido y... gol. Así acabó el primer tiempo. 

Ya si eso no bastaba, llegó el poker de goles. Anotó el 5 a 1 a favor de AFA Rímac. Era una fiesta, ya estaba. El resto es historia, el gran jugador de AFA Rímac demostró que fue su noche, fue el artista, fue el goleador. Gracias Tony Alvarado por tanto fútbol y por retar a la gravedad. Así fue y AFA Rímac quedo 3ro. en un torneo duro y Tony mostró la calidad con 31 goles a lo largo del torneo. 

domingo, 27 de noviembre de 2016

Crónica: ¡Se quedaron solos!

El martes 22 de noviembre se jugaba la primera fecha de las semifinales por el trofeo de la División de Honor de Futsal. Los dos partidos que se jugaron ese día fueron; Primero de mayo contra AFA Rimac, y por otro lado la Universidad de Ciencias y Humanidades se enfrentaba a Panta Walon.
Banco de Panta Walon al finalizar el partido con UCH
El primer partido de la noche terminó con un resultado muy abultado de 6-2 a favor de Primero de Mayo, viendo ese partido, el público esperaba mucho del encuentro que se venía más tarde. Esperando el segundo partido y el plato fuerte de la noche, en el medio del campo se realizaba un show, por otro lado los niños jugando, en las tribunas la gente comentando y riendo, música de fondo, el ambiente era extraordinario. Después de unos minutos, Panta Walon y la Universidad de Ciencias y Humanidades comenzaban a realizar los calentamientos previos al partido, como siempre al frente de los camerinos.

Estaba todo listo, el partido iba a empezar en cualquier momento. Salen los jugadores, palmas arriba, se para el público para saludar, solo faltaba la orden del árbitro, coliseo callado, pita el árbitro y el coliseo revienta, se jugaba el segundo partido de esa noche por la fecha uno de las semifinales.
UCH y Panta Walon salieron a por el partido, los diez primeros minutos era un ida y vuelta constante, la gente disfrutaba del espectáculo. Aparecieron los arqueros en varias ocasiones, Eladio Quispe en el equipo de UCH y Edson Cáceres por parte de Panta Walon.

El primer tiempo acababa igualado, el segundo fue más intenso. Pero esta vez los protagonistas no fueron solo los arqueros, las bancas de suplentes de cada equipo estaban exaltadas. En el banco de Francisco Melgar, estaban muy eufóricos, ya que el ataque por parte de su equipo era en cantidad, y el gol no se le daba, comenzaron a dominar un poco más el encuentro. La UCH contaba solo con algunas individualidades.

A los pocos minutos para que acabe el encuentro, siete para ser exactos, el banco de Panta Walon pasó de ser eufórico a ser insultante, el árbitro del partido empezó advirtiendo al entrenador, luego de eso expulsó a una persona del público por insultos hacia su persona, unos minutos después, el asistente del plantel de Francisco Melgar, Miguel León Cabrera, también fue expulsado, se quedaban solo. El partido se puso picante en los últimos minutos, pero no se pudo romper el 0-0. Se repartieron los puntos.

La opinión hacia este partido es que tuvo de todo, solo faltaron goles para que hubiese sido el partido de esa fecha, entretenido. Los dos equipos se fueron entre aplausos algo que poco se ve en este deporte. La Universidad de Ciencias y Humanidades solo se fue con un punto al igual que Panta, pero las diferencias al término del partido fue que, UCH se fue con todo un plantel, los de Panta Walon se quedaron solos.

martes, 22 de noviembre de 2016

Crónica: Un turrón de premio para Overall y un kilo de huevos para Apolo Sr. de los Milagros


Apolo pierde contra Overall en un partido trabado por la fecha 5 de la liguilla por el descenso

Era el partido menos importante de la fecha 5 de la liguilla por el descenso, el partido se jugaba a las 7:30 p.m. en el Coliseo de la Videna, Overall y Apolo estaban fuera de la zona del descenso. Ese mismo día jugaba Deportivo Santa Anita contra Deportivo JAP, se jugaban la permanencia en la División de Honor.

Con aproximadamente 40 espectadores, Deportivo Overall y Sr. De los Milagros Apolo FC. Se enfrentaban sin ninguna preocupación, los dos equipos ya estaban salvados, la idea solo estaba en sumar. Overall fue el primero en llegar, con Ricardo Castro a la cabeza, el Deportivo Overall hacia los calentamientos previos al frente de los camerinos.  A los pocos minutos llegaron 3 tipos bien presentables, me entro mucha curiosidad saber quiénes eran. Al rato llegaron otras dos personas, se juntaron con los tres tipos que habían llegado y juntos entraron al camerino local. Después de cinco minutos, salieron los cinco con uniforme y un balón, comenzaron a calentar. Esos cinco muchachos eran el Apolo FC., era sorprendente ver por un lado a todo un plantel, diez jugadores exactamente calentando con un preparador físico y un entrenador dando indicaciones previas al partido. Y ver por el otro lado a cinco chiscos con un balón dando pases al primer toque de un lado a otro.

Poco tiempo después llego el entrenador de Apolo, diez minutos antes de que empiece el partido. Estaba todo listo, era un partido fácil en donde el Overall sabía que podía sumar con facilidad, eran cinco contra diez. Apolo jugaría sin ningún suplente, sin ninguna posibilidad al cambio. Arrancaba el partido, Overall comenzaba a presionar desde el primer minuto, Apolo intentaba tocar el balón, soltarla al primer toque para no complicarse y funciono; a los tres minutos Jordan Díaz ponía en ventaja a Apolo, sorpresa en el coliseo, el plan de presión por parte de Overall no funciono. Después del gol Apolo aguanto diez minutos a esa presión constante que Overall ejercía, porque a los trece llegaría una jugada en donde el 10 de Overall, Martin Herrera, se sacaría un gol de la galera, entrando por el medio y mandando un potente disparo que dejaba sin reacción alguna al portero. El partido se ponía entretenido, seguía la misma idea de juego por parte de los dos equipos pero la presión de Overall ya no sería tan eficiente; a los dieciocho minutos Apolo anotaría gracias a William Rodríguez, Apolo seguía sorprendiendo. El primer tiempo acabaría 2-1 a favor de Apolo.

Comenzaba el segundo tiempo, Apolo salió a buscar el partido. Obligo a que Overall juegue a un estilo más directo, no podía tocarla, tanta fue la salida de Apolo que a los dos minutos llega una jugada donde Apolo recupera en ataque y el tres, William Rodríguez deja solo a su compañero pero este no llega a su destino ya que el arquero del Deportivo Overall impide el pase tocando el balón con la mano fuera del aérea, eso le costó una roja y un tiro libre peligroso para Apolo. Seguía el encuentro, el tiro libre fue mal ejecutado pero no sería el único, porque dos minutos después habría otro en donde William Rodríguez ejecutaría el libre directo con gran personalidad, poniéndola al lado del palo de arquero y así sumar otro gol el cual lo pondría en una diferencia de dos goles, si, el Apolo con solo cinco jugadores y ningún cambio le ganaba a Deportivo Overall por 3-1. Era increíble, parecía que el Sr. De los Milagros le venía bien al nombre, porque eso era lo que parecía, un milagro.

Seguía el partido y Overall pondría el 3-2 gracias a Jonah Gómez. Apolo seguía con el mismo estilo de juego pero la energía ya no era la misma, se notaba el cansancio en sus rostros pero hubo uno, un jugador que animo al resto, uno que le puso las ganas y los “huevos” necesarios, un diferente, el que pondría las cosas 4-2, William Rodríguez, el hombre que desde el primer minuto animo a su equipo, un gol estupendo en donde el comienza la jugada desde el medio, la toca a Jordan Díaz y este le manda un gran pase para que William solo la alce por encima del portero.

Pero Overall despertó y en solo diez minutos puso las cosas 6-4, fue una cosa increíble, de la mano de su capitán Martin Herrera Overall lo pudo voltear. El patido se iba, los jugadores de Apolo tenía una cara de desconcierto, a falta de un minuto, la pelota afuera, un tiempo que el 2, Junayke Anayo pudo aprovechar. El último minuto se la paso motivando y dando gritos de apoyo diciendo estas palabras “el partido es nuestro, de nadie más, son dos goles, vamos que se puede”. A falta de veinticuatro segundos, Jordan Diaz haría una corrida desde su área y anotaría el 6-5.

Final del partido, 6-5 a favor de Overall. Los jugadores de Apolo salieron como si no hubieran jugado cuarenta minutos sin descanso, el cansancio les duro solo diez minutos del segundo tiempo, sorprendente, por otro lado los jugadores de Overall pedían agua a gritos. ¿Ingusto?, ¿Si jugaban con 10 jugadores, Apolo lo ganaba? No lo sé pero denle de premio un turrón a Overall pero un kilo de huevos a Apolo.



lunes, 14 de noviembre de 2016

Crónica: Deportivo Santa Anita demostró que es un equipo de primera

El día 8 de noviembre, se jugó en el Coliseo de la Videna, la quinta y última fecha de la liguilla por el descenso. Deportivo Santa Anita jugará un año más en la División de Honor, tras vencer 5-3 al Deportivo JAP, que con la derrota le dijo adiós a la primera división del futsal peruano.



Se jugaba el minuto 16 del primer tiempo y Ángel Abán cometió una falta sobre Carlos Soto, cometió la sexta falta para su equipo, el Deportivo Santa Anita. Él sabía que a partir de la quinta falta en adelante, cada infracción que cometiera él o cualquiera de sus compañeros, iba a generar que les cobren un tiro libre sin barrera en contra de su equipo, un tiro libre sin barrera que más parece un penal, en donde se enfrenta el arquero y el pateador, en un mano a mano, en un tú a tú. Víctor Ingo, rápidamente pidió a uno de sus compañeros, ser él quien cobrará el “penal”, confiado en que lo anotaría, su compañero aceptó. Ingo se paró detrás del balón y al frente, cuidando el arco de Santa Anita, estaba Emilio Portocarrero, el ‘loco’ como le dicen sus amigos y compañeros de equipo. Lo llamativo de este momento crucial en el partido, fue que Emilio, fue llamado por su técnico, Enrique Polanco, el cual sabía que en el futsal no existe un límite de cambios, para que ingrese y sea él quien ataje el penal que no permita que el Deportivo JAP empate el partido. Frío, sin previo calentamiento y en un partido muy caliente en donde ambos equipos se jugaban la permanencia, él entró y no desentonó.

La hinchada de Santa Anita pifiaba desde las tribunas al jugador que iba a patear, otros se lamentaban y es que sabían que las probabilidades para que ese tiro libre sin barrera no sea gol, eran pocas. El árbitro sonó su silbato y Víctor Ingo decidió patear al medio del arco, el ‘loco’ Emilio, muy hábil él, lo espero hasta el final, nunca se regaló y sacó una mano providencial. Como dicen algunos, los palos son del arquero y pues en este caso así iba a ser. Tras la excelente atajada del arquero suplente del Deportivo Santa Anita, el balón iba a chocar en el travesaño superior y se iba a ir fuera del campo para la alegría de muchos. Emilio Portocarrero, no tuvo mucho tiempo para celebrar y es que solo entró para atajar el “penal”, es por eso que corriendo para volver a hacer el cambio e ingrese su compañero, celebraba y hacía un gesto cerrando el puño, dándole ánimos y fuerza a sus compañeros que quedaban en el campo de juego. Mientras la gente del Santa Anita celebraba el hecho de que la JAP no consiguió el empate, Víctor Ingo se agarraba la cabeza y se lamentaba. Lamentaba el haber fallado una oportunidad clara de empatar el partido, pero no se iba a imaginar que al final del partido, ese lamento por no meter el penal, no iba a tener comparación con el lamento de saber que su equipo, el Deportivo JAP, el próximo año no iba a participar en la División de Honor de Futsal.

El partido al cual se le denominó la “final por descenso” y que era válido por la quinta y última fecha de la liguilla por el descenso, se jugó el martes 8 de noviembre a las 8:15 de la noche. El Coliseo de la Videna, fue el recinto que albergó a más de 200 personas que asistieron aquel día para presenciar únicamente ese partido. Bombos, matracas, y gritos era lo que se escuchaba aquella noche. Cualquiera que haya estado presente, hubiera pensado que lo que se iba a jugar era un partido para definir al campeón de la División de Honor de Futsal, pero no, lo que se jugaban Deportivo Santa Anita y Deportivo JAP, era la permanencia en la máxima división del futsal peruano. 23 y 21 unidades, era la cantidad de puntos con los que llegaba cada club, respectivamente. Ambos equipos sabían que no podían perder este partido si es que querían quedarse a competir con los mejores equipos que tiene el Perú.

El partido inició y en apenas dos minutos de haber comenzado, Yerson Saldarriaga, hombre que iba a ser la figura de Santa Anita, abrió el marcador. ‘Pachamanca’, apodo con el que es más conocido, salió jugando desde su área y con un hombre encima haciéndole marca personal, sacó un derechazo cerca del área chica del portero del Deportivo JAP, Carlos Torres que nada pudo hacer para evitar el gol, a pesar que sus dedos rosaron la pelota, la cual terminó clavándose en la parte superior del arco. Arrodillado es como acabó Carlos Torres, luego del que el balón ingresará. ‘Pachamanca’ Saldarriaga, celebró el primero de esa noche, con mesura, atinando solo a estirar los brazos para los lados y celebrar con sus compañeros que lo fueron a abrazar, él sabía que el partido iba a ser muy duro y que un gol no iba a bastar para asegurar la victoria. Tras el gol, el partido se jugó de manera muy agresiva, trabado, con muchas faltas cometidas por parte de ambos equipos. Tanto así que tras un saque del arquero del Santa Anita, en una jugada área de mucha fricción, Giovani Asencio iba a hacer sangrar a Juan Sutta, el capitán de la JAP. El golpe fue un codazo, el cual produjo la hemorragia del veterano jugador que a pesar de la lesión, siguió jugando hasta que el árbitro se dio cuenta y paralizó el juego por algunos minutos. Así transcurrió el tiempo, con más faltas que juego.

Llegó el minuto 16 del primer tiempo, ambos equipos ya habían cometido 5 faltas, y Ángel Abán cometió la sexta falta para el Deportivo Santa Anita. El tiro libre sin barrera lo cobró Víctor Ingo y no lo pudo convertir en gol, gracias al arquero Emilio Portocarrero, un gol que pudo haber cambiado la historia del resultado final. Sin embargo, un minuto después, la JAP iba a encontrar el empate. Tras un gran pase de su compañero y capitán Juan Sutta, que con el borde externo del pie le dio el pase y le limpió la cancha a Luis Cueva, el cual definió tranquilamente, sin marca, con el borde interno del pie y la clavó en el ángulo superior derecho. Tras el empate, el partido estaba en un momento electrizante, ambos equipos buscaban romper la paridad y ambos querían evitar hacer una falta, ya que sabían que iba a generar que les cobren un tiro libre sin barrera en contra. No obstante, la rapidez y la intensidad con la que se jugaba hicieron que Carlos Soto cometa la sexta falta para su equipo, el Deportivo JAP. ‘Pachamanca’ Saldarriaga, se encargó de la tenencia de balón para su equipo, era muy complicado quitarle la pelota, tan complicado como quitársela al astro brasileño, Neymar; pero en este caso 'Pachamanca' no usaba su habilidad para regatear, como lo hace el 10 brasileño; él usaba su corpulencia y su fuerza para alejar al rival, es por eso que Carlos Soto le comete la falta, por la desesperación de no poder robarle el balón. El mismo ‘Pachamanca’ se encargaría de romper la paridad tras convertir el tiro libre sin barrera en gol. Un tiro libre muy bien pateado, rasante, potente y muy bien esquinado para que Carlos Torres no pueda hacer nada.

A pesar de que el Deportivo Santa Anita estaba controlando el partido, Giovani Asencio iba a cometer la séptima falta lo cual llevó a que cobren otro tiro libre sin barrera en contra de su equipo. Esta vez, Luis Cueva fue el que se animó a patear y él si no fallaría como si lo hizo su compañero Víctor Ingo. Con potencia y mucha seguridad le pegó al balón, y este terminó clavándose en la esquina superior derecha del arco de Robert Gutiérrez que no tuvo otra que ir buscarla al fondo del arco. Con el 2-2, finalizó el emocionante primer tiempo de esa “final por el descenso”.

El segundo tiempo fue otra historia, una historia de ensueño para los de Santa Anita y una historia de terror para los jugadores del Deportivo JAP. Desde que inició el segundo tiempo hasta al final del partido, Deportivo Santa Anita, iba a demostrar su superioridad. Solo pasaron dos minutos de haber iniciado el tiempo complementario para que el equipo comandado por Enrique Polanco nuevamente se ponga adelante en el marcador. Gonzalo Dávila, el muchachito que alguna vez fue el goleador de su equipo, cuando participaban en la segunda división, se encargó de marcar el 3-2 a través de una excelente definición en primera, la cual hizo que el balón ingrese rasante y al primer palo del arquero que sorprendido nada pudo hacer.

Ya con el control del juego y pese a estar ganando el partido, el equipo de Santa Anita siguió buscando el gol y por ello lo iba a conseguir. Giovani Asencio, el ‘9’ del equipo iba a marcar a los 9’ del segundo tiempo e iba a poner el 4-2 que hacía que todos los asistentes presentes, piensen que este partido ya tenía un ganador. Los jugadores de la JAP, se miraban entre ellos, desconcertados, perplejos por lo que estaba ocurriendo. Por el otro lado, los jugadores del Santa Anita estaban con el ánimo al tope y aprovechando el desconcierto de su rival de turno, logaron anotar un gol más. A los 15 minutos, Ángel Abán marcó el quinto y último para el equipo dirigido por Enrique Polanco.

Los hinchas ya celebraban la victoria a pesar de que el partido aún no finalizaba, ellos sabían que remontar tres goles en menos de 5 minutos era casi imposible y por ello celebraban. Faltaba un minuto para que finalice el encuentro y Carlos Soto anotó el descuento para su equipo, un gol que solo iba a servir para las estadísticas porque de todas formas no iba a cambiar nada. Pese al descuento de la JAP, los bombos y las matracas sonaban cada vez más fuerte. Sonó el pitazo final, los muchachos de la JAP solo atinaron a retirarse rápido del campo de juego. Víctor Ingo se lamentaba, así como lamentó fallar ese tiro libre sin barrera en el primer tiempo. Mientras se dirigía a los camerinos, miraba al suelo, sabía que su equipo se despedía de la máxima categoría del futsal peruano. Mientras tanto, los jugadores del Deportivo Santa Anita, celebraban la victoria conseguida la cual les permite quedarse un año más en la División de Honor. Se felicitan entre ellos, se dan abrazos muy afectuosos, de esos que uno le da a un hermano.